La congregación de Hermanas de la Providencia de San Vicente de Paul ve su fundación como un proceso de la historia que involucra a personas clave guiadas por una profunda espiritualidad y pasión por el pobre.
Nuestra herencia está enraizada en la creatividad y espiritualidad de Vicente de Paul y Luisa de Marillac, en la voluntad de Emilie Gamelin para arriesgar y confiar en la Providencia, en la respuesta de las Hermanas de la Providencia de Montreal al llamado del Obispo E.J. Horan, nuestro fundador eclesiástico, y en corage, en valor y espíritu pionero de Catherine McKinley, la primera superiora general proclamada la fundadora Kingstonian, y los miembros originales de la comunidad de Kingston.
Casa de la Providencia 1890
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